Dos aplicaciones prácticas de la heurística.
Como decía en un post anterior donde transcribía una plática sobre diseño que me invitaron a dar este año. Lo que más me gusta del diseño es la exigencia de la capacidad heurística humana.
Ahora, ahondando un poco en el tema, debo confesar que no fué si no hasta que anduve investigando para escribir mi guión para esa plática, que fué que supe que así se le denominaba a esa capacidad humana. Y no es cuento; pero ha sido algo que siempre me ha sorprendido y seguramente fué por eso que elegí mi profesión.
Aquí un ejemplo, recuerdo que de niño alguna vez le pregunté a mi mamá porqué las ambulancias traían escrita la palabra "ambulancia" al revés y no como comúnmente se escribe. Y la respuesta de mi mamá fué "ah, a lo mejor es porque antes había una serie de TV donde salían ambulancias y así lo traían escrito y tal vez de ahí lo copiaron". Antes de que hagan sus propias conclusiones acerca de mi señora madre déjenme explicarles que esa simplemente no era su área, y hasta ahora es la única respuesta errada que recuerdo haber recibido de ella a mis preguntas ya que comúnmente sabía de lo que hablaba y si no lo investigaba para respondernos. Así que continuando con mi relato, recuerdo que simplemente quedó saldada por el momento mi duda y seguí con mi vida normal de niño.
Y por cierto, me imagino que todos saben porqué las ambulancias traen escrito su nombre al revés, ¿verdad?.
No fué si no hasta unos años más tarde que me percaté que Irapuato, Guanajuato no era el único lugar en el que habían decidido pintar sus ambulancias en honor a alguna serie de urgencias médicas ochentera; así que empecé a sospechar que seguramente había algo más detrás de todo eso. Pero como buen adolecente que lo sabe todo, me lo callé y esta vez no pregunté.
Fué hasta que aprendí a manejar que me dí cuenta la utilidad de dicho letrero cuando vas conduciendo y ves por el retrovisor la palabra escrita al derecho. Recuerdo el impacto y la maravilla de ver funcionando una solución tan sencilla y tan común que seguramente nadie sabe a quién se le ocurrió.
Eso es un diseño funcional, y eso es lo que más me apasiona de él.
Hasta ahora este es el mejor ejemplo que tenía para ejemplificar esta capacidad humana.
Hace poco me encontré con otro ejemplo más o menos similar pero muy curioso.
¿Se han fijado alguna vez en las puertas con las que cierran los terrenos cercados con alambre de púas? no me refiero a una puerta de madera o metal, si no a esas hechas de la misma cerca pero que simplemente es un palo encajado en el piso y sujeto del extremo superior al siguiente palo de la cerca.
Busqué en internet y esta fué la mejor foto que pude encontrar; cuando me vuelva a topar con uno le tomo una foto y se las comparto.
Bueno, pues ¿sabían que a eso se le denomina "falsete"?. Cuando menos así le llamó el dueño del terreno al pedirnos que cuando nos fuéramos saliéramos por ahí y no le fuéramos a dañar su cerca. Obviamente se le denomina así porque en apariencia la cerca es contínua hasta que te fijas bien y encuentras que por ahí puedes pasar, cosa que no ven las vacas que están dentro...
Total que me quedé pensando al respecto y se me hizo curioso pensar que en música también hay algo que le llaman igual, que seguramente tiene una manera de escribirse en el pentagrama y que dicho pentagrama se parece mucho a una cerca de alambre de púas. Qué loco, ¿no?.
Así que llegando a mi casa me dí a la tarea de investigar como se escribe en una partitura un falsete y esto fué lo que encontré.
Para quien no sepa lo que es un falsete en música consiste en la acción de alcanzar notas más altas al registro normal del cantante mediante la vibración de las cuerdas vocales. Un ejemplo muy popular de falsete era la forma de cantar de Dolores O'Riordan de Crawnberries o la misma Shakira en sus primeros discos cuando no sabía mover el trasero.
Aquí lo interesante es saber cuál de las dos soluciones surgió primero; me imagino que la de la cerca y después se utilizó el término para escribir gráficamente en una partitura.
¿O habrá sido al revés?.
Etiquetas: A propósito...











